Ir al contenido principal

Comisión organizadora reveló veredicto de la XVI Bienal Literaria José Antonio Ramos Sucre


Obtenido de enoriente.com
Escrito por Lic. Mónica Salazar / CNP: 8.384
jueves, 14 de junio de 2007


"La XVI Bienal Literaria José Antonio Ramos Sucre ya tiene ganadores. Este encuentro nacional de letras con una tradición de 37 años y rescatado por la Universidad de Oriente desde 1970, a pesar de una breve pausa, continua promoviendo la literatura nacional a través de la divulgación y exaltación de la vida y obra del ilustre poeta cumanés.

Para esta edición se recibieron 49 libros de destacados y noveles poetas y 28 historias de cuentistas nacionales que ofrecieron excelentes historias sin desmedro de la narrativa, siendo ello una demostración de la calidad de los escritores nacionales otorgándole al evento prestancia y categoría.

Esta XVI Bienal Literaria tiene rostro de mujer, una digna representante del género femenino resultó la única ganadora en este evento, que como siempre contó con la participación de un destacado jurado calificador internacional quienes junto a invitados especiales se dieron cita en la casa del ilustre poeta cumanés para conocer, por parte de la comisión organizadora, los nombres de los ganadores de esta Bienal Literaria.

Luis Barrera Linares destacado hombre de letras venezolano tuvo el honor de presentar a los ganadores de la categoría Cuentos, distinción única que recayó sobre los hombros de Liliana Lara, tallerista de la Casa Ramos Sucre que participó con los Jardines de Salomón, una obra muy al estilo del poeta, reconocimiento que emocionó a los presentes y asistes a este evento donde se dio a conocer el veredicto del jurado calificador, por cuanto Lara se formó en el Centro Literario Ramos Sucre, en Cumaná.

Además calificaron con menciones especiales en esta categoría Fedosy Santaella con Piedras Lunares y Roberto Martínez con Las Guerras Internas.

(...)

Es importante destacar que como jurado calificado en el renglón de Cuento participaron Raúl Pérez Torres (Ecuador), Milton Quero Arévalo (Venezuela) y Luis Barreras Linares (Venezuela), mientras que en la categoría de Poesía participaron Andrés Cruchaga (Salvador), Antidio Cabal (Costa Rica) y Gustado Pereira (Venezuela)."



________
Nota: El nombre del autor en la noticia original aparece como Bedosi, pero eso como ya sabemos, suele ocurrir.

Comentarios

Anónimo dijo…
Someone deleted a variety of links from storage.to and rapidshare ...

From now, we will use www.tinyurlalternative.com as our default [url=http://www.tinyurlalternative.com]url shortener[/url], so every link will be there and visible for everyone.

You can choose from several great [url=http://kfc.ms]short url[/url] address like:

kfc.ms easysharelink.info jumpme.info megauploadlink.info megavideolink.info mygamelink.info myrapidsharelink.info mytorrentlink.info myurlshortener.com mywarezlink.info urlredirect.info urlshrinker.info weblinkshortener.com youtubelink.info and many others.

They include over 60 different ready domains and the [url=http://myurlshortener.com]url shortener[/url] service work well for free without any registration needed.

So we think it is good notion and suggest you to use [url=http://urlredirect.info]url redirect[/url] service too!

Thank you.
Anónimo dijo…
I'm new around here, seems like a cool place though. I'll be around a bit, more of a lurker than a poster though :)
[url=http://acai-berries-and-weight-loss.wetpaint.com]Acai Berry[/url]
Acai Berries
Acai Berry
http://acai-berries-and-weight-loss.wetpaint.com
Acai Berry

Entradas más populares de este blog

Página de respeto

Los libros, por lo general, llevan una hoja en blanco de primera página. Mire usted qué detalle: se le llama hoja de respeto o de cortesía. Nadie se detiene en ella. Creo que deberíamos hacerlo, tan sólo por un instante. Creo que deberíamos también, mientras vamos leyendo, estar conscientes de que, la primera página de ese libro es una página de respecto, de cortesía. Una página que calla.
No importa el contenido, no importa la materia: todo libro que tenga esa hoja de respeto contiene la poesía. Esa hoja en blanco es la poesía, es la imagen perfecta de una revelación que no puede ser dicha con palabras. Lo que nos excede, lo que nos colma justo antes de la avalancha de las palabras.
Los poetas lo saben. El buen poema está repleto de líneas de respeto. Y un buen libro de poemas abunda en páginas de respeto, de cortesía.

Algunas preguntas y una aclaratoria. (Texto sólo por joder)

.


Putin es un tipo de temer, le gusta el poder, lo usa por encima de la ley, a su antojo, viola derechos humanos y es despreciable. No lo defiendo, pero... me gusta hacerme preguntas. Estas preguntas, por favor, tampoco defienden nada, sólo pretenden pensar desde una cierta semiótica. Nada más, nadie se enoje, por favor. Son preguntas, no expresan una opinión afirmativa. Son preguntas no más.
Ahora, aclarado esto, dicho esto, y aún con temor:
Cuando se critica lo del paraguas, ¿qué se pretende?, ¿que el político del paraguas no usara paraguas como los otros dos?, ¿o se pretende que los tres usaran paraguas?
Todo político tiene un trabajo de representación sígnica. Los políticos abrazan, sonríen y se toman fotos con la gente. ¿No es cierto? También un político se moja en la lluvia y abraza a su equipo porque es parte de la representación, de la publicidad necesaria para el bien de lo político. Digo, por muy simpáticos que sean, ¿no son políticos y su trabajo no es ser… políticos? Entiendo…

UN SOMBRERO DE PAJA ITALIANA

Por Leoncio Martínez


Carlucho Sirgüela dio por terminada la limpieza de la moto y echó sobre los níkeles relucientes y engranajes lubricados una mirada amorosa. Era una bella máquina último modelo, regalo de su padrino el día de su santo. Cómo se la envidiaba Atilio Mortó que apenas había podido comprar una moto de medio uso, salida de fábrica hace dos años; lo mismo que Pepe Calzada envidiábale sus raquetas, Jacinto Febre sus zapatos de sport y el infeliz de Graciano Lugo sus guantes de boxeo.

Sonrío satisfecho, soltó el arranque y una epilepsia estrepitosa sacudió la máquina; el latido del motor fue apagándose lentamente en un suave silencio; luego Carlucho trajo de la sala un cojín búlgaro y lo tiró al descuido, como una gran ave muerta, sobre el side-car.

La llevaba hacia la calle con el cuidado de quien conduce una novia, pero al pasar por el corredor, no pudo dejar de detenerse ante el espejo de la sombrerera, a darse los toques finales.

Estaba bien, casi bien.

Retocó la caída abando…