miércoles, marzo 21, 2012





Anoche visité un sueño.
Un sueño que era de otra persona, o un sueño que estaba en el aire, para ser soñado por alguien distinto a mí, y al que tuve la fortuna de entrar apenas por unos instantes. En esa miga de sueño hay un soldado con su traje de gala junto a un carro antiguo, algo así como un Buick del 38. Las manos del soldado se mueven hacia adelante y encuentran una cintura, la de su novia, una chica delicada, de ojos de niña, una chica de las que se aman por siempre. El soldado y su novia se miran y luego se besan. Ahora él hace un gesto, como si recordara que algo le falta, y busca en el bolsillo de su camisa. Del bolsillo saca un avioncito de metal, un modelo también de otras épocas. Es de cuerpo rojo con alas blancas, brilla orgulloso y cabe en la palma de la mano. La novia del soldado sonríe conmovida. Toma el avioncito, acaricia la cara del soldado y lo besa. Mientras ambos se entregan al abrazo y al beso, el avioncito gira en torno a ellos, da un par de vueltas y sale disparado hacia las nubes. Hoy me levanté pensando en ese sueño, en la poesía de ese sueño.

viernes, marzo 16, 2012

Explorando la literatura fantástica.

Curso Explorando la literatura fantástica. Inicio: Jueves 19 de abril. Frecuencia: una sesión semanal. Ocho clases. Horario: 10 am a 12 m. Lugar: Celaup, UNIMET.

jueves, marzo 15, 2012

Piedras





1
Hoy entiendo a la piedra,
unánime fuerza sin entrañas
piedra dentro de piedra
la condición, el destino
de lo que tuvo alma

ha sido forjada la piedra
a fuerza de tormentas,
en el barro de las mentiras
en la avalancha de las verdades
lapidada su inocencia
su amor, sus ganas

hoy la piedra ha claudicado,
como toda piedra en el camino
estará para la rueda incesante
para ser un poco más
en la tierra enterrada.


2
Corta por la mitad esta piedra,
en su interior: una flor petrificada.

3
Bautízala con la lluvia
seguirá siendo piedra.

4
Ni el mal, ni el bien
tan sólo la piedra.

5
Del amor naces
en piedra de convertirás.

domingo, marzo 11, 2012

Nunca castigué mi lengua con las espinas del maguey




ni hice el ayuno o la abstinencia por Kukulkán
el que nos ama en su balsa de serpientes
y en su giro alto de estrella del amanecer

no recité los códices del tiempo en la brisa
jamás la selva fue el límite de mis pasos niños
mis caderas no lanzaron el balón de hule a los infiernos
ni reverencié el ojo del cenote, el ojo de la muerte

esta otra nostalgia por Guatemala
cuando no era Guatemala, esta larga sombra
de estela olvidada, nunca estuvo contemplada
sobre la piedra de mis herencias

la mirada, tuvo que ser la mirada, se alargó,
hasta el fondo de la ciega transparencia,
sobre la comarca de los pájaros incesantes
que resguardan toda grandeza vivida
todo lo que merece respeto y memoria
porque al final se trata de eso, de respeto

tenemos tanto que aprender.

lunes, marzo 05, 2012

Los sacerdotes de Maximón




En las tierras altas de Guatemala, por toda la orilla del lago de Atitlán, el dios de los borrachos no se llama Baco, sino Maximón. Sobre él pesan las grafías de la traición, lo maléfico y lo sanguinario que rotulan dos nombres fatales alejados de las sacralidades griegas. Maximón es Hernán Cortés y el Judas de las treinta monedas. Y también, como toda deidad sincrética, en el interior de su figura hecha de trapos, tabaco y sombrero, cobra vida Mam, dios maya de los viajeros, los comerciantes y la brujería, espíritu de las montañas que desata los terremotos, las lluvias y las inundaciones. Los sacerdotes de aquellos poblados cuyas vidas transcurren al pie de tres volcanes dormidos, hombres marrones, desgastados y pequeños, creen profundamente, con marcada inocencia, en la ebriedad. Maximón les exige la bebida y la guardia constante, allí, en unas sillitas junto a él. No se divierten, tan sólo empinan y esperan a los campesinos, a los creyentes. Si alguien trajera un micrófono, como yo lo hice, para hablar con estos chamanes beodos sobre su visión de las cosas, se encontraría con que es más que imposible capturar alguna sintaxis lógica. Balbucean, al parecer desvarían. Quizás nada tengan que decir al resto de los hombres, quizás su discurso esté vacío de conocimientos o sabiduría, quizás sólo sean estúpidos, o quizás sus palabras se combinan de otra manera y los estúpidos somos nosotros. En todo caso, su conversación es lo de menos. Tampoco predican, no hace falta. Sus acólitos nacen, crecen, creen y mueren en el círculo infinito de esos remotos poblados con pequeños muelles de madera. Benévolos, con ojos vidriosos, los sacerdotes los escuchan y reciben las ofrendas —ingentes botellas de licor y cajas repletas de velas—, para luego instaurar, solemnes, la mecánica de sus gestos y sus oraciones. El ritual y la botella rompen el tiempo lineal, lo detienen, lo retroceden, eternizan. Después, los sacerdotes salen de esas comarcas brumosas, vuelven a la silla, y más tarde a sus casas de bahareque, a su catre, a dormir, a soñar quizás con nada o con la silla, el tabaco y el sombrero de Maximón, allá en el templo humilde de tierra apisonada. Nunca piensan que algo pueda estar mal. ¿Qué puede estar mal? Su vida es otra, su vida es distinta a la mía.

viernes, marzo 02, 2012

Dejar de fumar




Recordando a Anne Sexton

Dejar de fumar, sí, claro, dejar de fumar
ponerle una raya transversal a mis ganas
encerrarlas en un círculo rojo, aprenderme de memoria
una resolución que todo lo soluciona

dejar de fumar porque la democracia porque los derechos
porque los fumadores involuntarios y así la ciencia lo certifica
la modernidad, la grandiosa modernidad que a todos emancipa

dejar de fumar en el paisaje de la ventana
mientras manejo y escucho jazz
mientras voy por la calle
y yo soy yo con todas mis partes

dejar de fumar, hipnotizarme, apagar esa parte
del cerebro donde fumo, allí donde hacen sinapsis
los principios de placer de muerte el amor
y quién sabe qué insospechadas circunstancias de mi mismo

dejar de fumar ese silencio de adentro
que me calma

dejar de fumar y olvidar todas las veces que fumamos juntos
borrar erradicar hipnotizar también los recuerdos
decirles ya no más, ustedes no vivieron, yo no viví

dejar de fumar
porque te tengo miedo
y me tengo miedo

dejar de fumar
no para vivir
sino para matar
para matarnos

dejar de fumar en la cama porque
ya no hay cama donde fumar

dejar de fumar, dejar las ganas, las nuestras.

jueves, marzo 01, 2012

Te leí, te escuché. ¿Era tuya esa voz?




Y si era tuya, ¿cuál de tus voces hablaba?
¿Qué tan adentro? ¿Qué profundidad tenía?
¿Había amor en esa voz? ¿Cuánta sangre?
¿Cuánta sangre había llorado esa voz?
¿Tenía las manos abiertas? ¿También las piernas?
¿Estaba desnuda? ¿Era
como tu cuerpo sobre la cama?
Tu cuerpo y mi cuerpo que no mienten.
Esas manos, ¿mostraban sus estigmas?
Tu cuerpo, ¿su suave dibujo de ganas?
Y la boca de esa voz, ¿se preparaba?
Siempre ha estado, siempre estará
tu voz que entre tus dedos me llama
esa voz que leí, que escuché
tu voz que en esta ausencia nos ama.

domingo, febrero 26, 2012

Nacer en las palabras de otra ciudad



nacer justamente cuando estás muerto
de tanta vida políticamente correcta,
nacer y tener ojos de mundo nuevo
y caminar por una ciudad con biblioteca
una ciudad con librerías
una ciudad con tiendas de cómics
de discos usados en perfecto estado
un bar de jazz
y luego en tu cuarto
mientras escribes
John Coltrane

nacer y tener ojos asombrados
casi a tus cuarenta caminar
poder caminar sin dolor de pies
caminar sin miedo sin rumbo

todo debería ser sobre caminar
si no caminas el ser es nada
caminar
caminar como no se camina
en nuestras metrópolis
tan enormes tan violentas tan ignorantes

caminar en calma
dejando atrás todo aquello
sin mirar a los lados o mirando
pero sólo para ver pantaloncitos
y faldas, con prudencia eso sí
porque el harrassment, ya sabes

caminar fumando caminar disfrazado
en la noche de Halloween
a la una a las dos a las tres de la mañana
caminar hacia el Tobacco Bowl, Dubuque St
allí donde están todos los locos del universo
o por los menos de la ciudad
allí donde un viejo parecido a William Burroughs
sentado solo e inerte en una mesita
deja salir una burbuja de moco
por la nariz,
y estalla
y nada pasa
a seguir fumando

caminar ser libre
casi a tus cuarenta ser libre

caminar sin piedras en la espalda
dueño del tiempo que no necesita tiempo
caminar simplemente contigo mismo
caminar y a cada paso volver a nacer
caminar nacer caminar.

miércoles, febrero 22, 2012

Puerto Cabello, Carnavales 2012








Tan cerca de la muerte




la poesía
recuerda
como si ya
los párpados
en bajada.

viernes, febrero 17, 2012

Te esperábamos, Diane




te esperábamos felices
inquietos, inocentes niños en los agujeros
con nuestras máscaras, envueltos
de la libertad de la noche, cuerda floja
desatada cortada suicida, harta de modas
viniste nunca de turista y te quedaste
en la partida nos llevaste
que es una forma de no irse.

¿te hicimos daño, Diane?

yo sólo quería mirar tu lente tu alma
ser franco humilde verdadero
verdadero sin saber bien
qué es ser verdadero, allí
en el centro de mis esquinas
en el centro de tu mirada
tan humano
como soy, por lo menos humano
monstruo
sin putas ni travestis ni ojos de ratas
bajo las mesas con faldas de Nueva York la inmaculada

yo soy la cosa, digo dices
yo soy Diane
salí a la oscuridad de mis venas
busqué la belleza y la encontré
era más que un paraguas, más
que una máquina de coser,
una belleza convulsa, eso sí era
e impune no quedé.

yo soy tú, yo la bestia
la fotógrafa, la puta con la cámara
la promiscua, la nudista, el travesti
el perro, el enano, el gigante, el labio leporino
el bebé que chilla, el gemelo atiamimuypegado
la traga espadas en el circo
ni siquiera los ojos
quedaron limpios
mis ojos tus ojos, Diane.

miércoles, febrero 15, 2012

Love Diem (o el show de los tuits del amor)





Si alguien te dice «te amaré para siempre», créetelo por un rato, pero no mucho.
Si alguien te dice «moriría por ti», intenta matarlo a ver si es cierto.
Si tú crees que morirías por alguien, pues anda y búscate una soga.
Si alguien te dice que el amor nunca muere, enséñale una cruz.
Si alguien te dice que el amor sí muere, vayan a ver Bram´s Stoker Dracula de Coppola.
Si alguien te regala flores, eso es Impulse (sí, se me cayó al cédula).
Si alguien te dice que te amará hasta la locura, ve buscándote tu camisa de fuerza, porque el loco serás tú.
Si alguien te dice que el mejor amor es el reposado, dale un trago de tequila… reposado.
Si alguien te dice que quiere dormir contigo, cuéntale un cuento de hadas.
(Y adviértele que roncas).
Si alguien te dice que te quiere besar, tócale una teta.
Si alguien te dice que quiere que le toques una teta, dale besos.
Si alguien en sus treinta te dice saber lo que es el amor, háblale de los cuarenta.
Si alguien te fue infiel, pero te dice que todavía te ama, es porque tiene cuarenta.
Si alguien con cuarenta cree ya saber lo que es amor, háblale de los cincuenta.
Si alguien en sus cincuenta te dice que el amor no existe, dile que vuelva a tener veinte.
Si alguien con más de sesenta te dice que el amor sí existe, ha de ser verdad.
Si alguien te dice que el amor es un zancudo, está en lo correcto.
Si alguien te dice que el amor es un desperdicio, debería usar su amor de abono, sembrarse, y volver a nacer.
Si alguien se va de tu vida porque ya no te ama, es porque pronto tú amarás a otro alguien.
Si alguien no se atreve a amar, hay que comprenderlo: amar es tan difícil como ser uno mismo.
Eso sí, si quieres amar, ama hoy, sólo eso, Love Diem.
Después se verá.

martes, febrero 14, 2012

A veces me hace falta decir (dos versiones)





Versión 14 de febrero
A veces me hace falta decir
todo lo que te quiero decir…

no te preocupes
ya lo dije

y no está escrito aquí.


Versión cruel
A veces me hace falta decir
todo lo que te quiero decir…

no te preocupes

no está escrito aquí
y no te lo dije a ti.

viernes, febrero 03, 2012

martes, enero 31, 2012

Esas tardes cuando todo culmina





y el cuerpo desciende de las amarras,
sobre la silla pide reposo
y las manos, todavía rígidas
buscan en la nuca el mar
y ya no el escritorio el teléfono la nada

tardes de grillos, de oleajes como afectos
donde la furia por las costas del mundo
marca llena de nudos la retirada

tardes de soledad bienvenida
mástil, vela que suena a viento
pasos en cubierta, pocos y sin prisa

tardes de barco que toca muelle
de gaviero que piensa en plazas
en un banco con raíces y ramas
y él sentado, curtido en sus arrugas
agradecido en la mirada
que el grandor contempla

tardes de claraboya, de sombra y sábana
un quieto vaivén, un pez sin carnadas

tardes en que te pienso
y sé, sólo sé
que estaríamos mejor
a bordo, sobre la cama.

lunes, enero 30, 2012

El poder de ser libre




el poder de la emancipación
el poder de distinguir entre mal y el bien
el poder de usar el bien, y el mal para hacer el bien
el poder de ya no cargar con la cruz
de no creer en la única verdad de la cruz
el poder de todas las verdades relativas y como única verdad ese poder
el poder de todos los hombres, el poder de saberte con poder
el poder de darle poder a unos cuantos o a uno solo
el poder del poderoso que ha recibido todos los poderes
el poder de construir la máquina de los sueños y del castigo
que te graba la culpa en el pecho y en la espalda
como aquel cuento de Kafka

el poder que ya sólo el poder importa
el poder
la fuerza bruta
el poder.

lunes, enero 23, 2012

Con aquel árbol hicimos el libro



que a cuatro manos
y dos pieles forjamos

el cajón de mi muerte
de la tuya
de la nuestra

una puerta sellada con palos
de los más fuertes brazos
que nunca pensamos
ver derramados

una cruz sin tercer día
sin cielo sin reino

una cama gélida
abandonada
como una ciudad
tras la hecatombe

una balsa pequeña
sin mástil
y sin embargo
no alcanzó para los remos

ahora el columpio
una tabla salvavidas
ahora las cuerdas
nudo en la garganta.

Aquel árbol
que era este templo
estas ganas
este gran nido
aquel árbol perdió su sombra
ya nadie lo sueña
ya pájaros no acoge
perdió sus alas
y sus ojos...
o sus hojas
es lo mismo.

viernes, enero 20, 2012

¿Has visto un caballo en la oscuridad?





Un caballo en la oscuridad es una puerta
que fluye en secreto
frente a tus ojos insuficientes,
estatua de electrones contenidos
polvo de luciérnagas
materia sólida de lo inasible
que avala el arquetipo,
la matemática, la belleza
pero también la sombra
la sombra que somos,
y esta fatiga, la pena
la sospecha de lo perdido
al nacer en la caída.

Avísame si llegas a verlo.

jueves, enero 19, 2012

Un hombre de 42 contempla el paisaje




con los ojos limpios, la frente sin sombras,
los dedos completos, los dientes también.

Sopla la brisa, huele a barco
a veces de papel, a veces de acero.

El hombre de 42 contempla
y se sabe.
Arrepentirse de nada sirve
si nada se aprende,
y él aprendió
y él resucitó.

Ahora le toca amar, temer temerse
ahora le toca cuidar de su hijo
y del honor y del orgullo
de estar allí
en pie después de tanto
hombre por lo menos hombre.

miércoles, enero 18, 2012

El rezo en la partida, el mapa que arde




(todo camino que vale la pena se hace sin mapa)
un perro, detrás de ti un perro y arriba un gato
que desde los árboles te cuida, y un libro,
lleva un solo libro, que sea de cuentos,
de cuentos para niños. Los diccionarios
no bastan para aquellas partes
que se recorren con los ojos cerrados.

Al camino no se le pasa por encima
se le atraviesa de pecho y con el pecho.