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Y con ustedes... El payaso colgado de Adolphe Willette

IMAGINACIÓN Y REALIDAD EN KWAIDAN

Es interesante notar que en Kwaidan de Lafcadio Hearn, escritor, aventurero y recopilador de cuentos de fantasmas y de historias extrañas del antiguo Japón, el horror de la realidad no se manifiesta de un modo directo. En «La historia de Mimi-Nashi-Hoichi», el aeda es ciego, y ciego se enfrenta al mundo espectral sin saberlo. Los fantasmas están a su alrededor, le hablan, son una corte humana. Afuera vive el horror, pero él no lo sabe. Podríamos recordar acá un momento supremo de la literatura y del cine: las imágenes y los diálogos de Jack Torrance en el bar y los salones del Overlook en El resplandor. Torrance también estaba ciego, no veía a los fantasmas. La realidad, la monstruosa realidad, se transformaba en función del engaño. La locura, el mal, lo sobrenatural se transmutan y juegan a lo real; son pacientes, son artificiosos, nos seducen y nos lanzan por los caminos de la imaginación y del delirio. Al hablar de artificio, imaginación y transformación de la realidad, también es...

LAS PERIPECIAS INÉDITAS DE TEOFILUS JONES

Por Violeta Rojo Como la memoria es algo tan raro, cada vez que leo o escucho el nombre de Fedosy Santaella recuerdo dos textos. Uno fue el primer poema que mi papá me enseñó a mis escasos seis años y dice en unos de sus versos: Me agrada un cementerio/de muertos bien relleno,/manando sangre y cieno/que impida el respirar,/y allí un sepulturero/de tétrica mirada/con mano despiadada / los cráneos machacar. A esa temprana edad aprendí que varios términos que entonces no conocía: el horror, el terror, lo fantástico y la literatura podían estar estrechamente vinculados. Como se imaginarán, uno de los pocos autores nacionales con los que puedo saciar mis ansias de muerte, sangre, maldad, violencia, fantasmas, zombies y demás entretenidos temas es Fedosy Santaella. Las peripecias inéditas de Teofilus Jones es un libro complejo, en cuya anécdota se funden el humor con ecos lejanos de Kafka y Saramago. Posiblemente parte de la diversión se encuentre en la mezcla de vari...

Fedosy visitando a Pollock

Max Klinger, "Ein Handschuh" (Un guante)

PREÁMBULO O EL LUGAR ACCIÓN LAMENTOS RESCATE TRIUNFO HOMENAJE ANSIEDADES REPOSO RAPTO AMOR

Cuentos sin palabrotas

CUENTOS SIN PALABROTAS, ANTOLOGÍA DE CUENTOS VENEZOLANOS Alfaguara, serie roja. Compilador: Fedosy Santaella. Pedro Emilio Coll José Rafael Pocaterra Leoncio Martínez Julio Garmendia Salvador Garmendia Ednodio Quintero Francisco Massiani Armando José Sequera Arturo Uslar Pietri Otrova Gomas Eduardo Liendo Laura Antillano Gabriel Jiménez Emán Roberto Echeto Enrique Enríquez Milagros Socorro Omar Mesones Eloi Yague Mireya Tabuas En este libro están prohibidas las PALABROTAS. Pero no te creas que las PALABROTAS de las que hablo son ésas que conocemos como groserías, palabras gruesas, gazapos, improperios, insultos, sapos, culebras y no sé cuántas denominaciones más. Para mí, las PALABROTAS son las palabras que algunos usan para que la gente crea que son GRANDES escritores. Es decir, hay quienes usan palabras tan altisonantes que parecieran haber hecho un doctorado en pomposidad, palabras como muy maquilladas que se presentan cual señores en trajes de gala y caminando con zapatos de charol...

Las peripecias inéditas de Teofilus Jones (fragmento)

Entonces algo cambió. El ejército tomó las calles. Hubo tanques en todas las esquinas y botas en todas las puertas. Cada maniobra, cada acto, cada atropello y cada exceso, tuvo una razón de ser. Única, exclusiva, inextricable. Todo se justificó por la falta de lluvias, por la falta de agua, por el racionamiento, por el bien de la Nación. La matanza de las mascotas, por la falta de agua; el horario reducido de la corriente eléctrica, por falta de agua; el cierre de clínicas, universidades, canales de televisión y de periódicos, por falta de agua; la barba y el uniforme, por falta de agua; la reubicación de los ciudadanos, por falta de agua; el racionamiento de la comida, por falta de agua… No había argumento que pudiera rebatir semejante excusa. ________ Las peripecias inéditas de Teofilus Jones. Fedosy Santaella, Alfaguara, 2009.