Ir al contenido principal

¡Nuevas fotos de Joaco!




Comentarios

Magda dijo…
Hay que ver el rostro del orgulloso papá, y cómo no estarlo, ¡es precioso!

Felicidades, un millón de besitos para él.
¡Enhorabuena! Exactamente igual al padre.

Felicidad, salud, paz y jazz.
the drop dijo…
El estilo de este duque de rocas negras es fenomenal. Aunque no entienda del todo ciertos modismos venezolanos... Me parece increible que tengas esa iniciativa de transcribir las memorias de un personaje de este vuelo!!! Para cuando el proximo episodio?
ROBERTO ECHETO dijo…
Maestro, saludos a Joaco. Saludos poderosos.
alexis dijo…
Gracias por haberme recomendado abrir un blog, no habia tenido tiempo de hacerlo antes y poco sabia como hacerlo pero ya esta listo: Se llama Epistolario y la direccion es aldeus28 aun no tiene nada pero bueno todo se hace con calma.Me imagino lo orgulloso que debes estar con tu hijo. No era broma, por poco y que lo llamas jackson Pollock, bueno Joaco suena bien como para un artista,le deseo lo mejor para el. Saludos...
Fedosy dijo…
Gracias Magda, los besitos, se los voy dando poco a poco que son muchos.

Gracias, Fósforo. Alguna vez lo llevaré con usted para que tome sus lecciones de jazz.

Hola, the drop, gracias por visitar mi caja. Siempre estará abierta para tu curiosidad.

Roberto, gracias hermano. Saludos a por mi parte a la barriga.

Alexis, de nada. Ya visitaré tu página.
Gloria dijo…
qué bonito es ese bebé!!! Felicidades!

Entradas más populares de este blog

UN SOMBRERO DE PAJA ITALIANA

Por Leoncio Martínez


Carlucho Sirgüela dio por terminada la limpieza de la moto y echó sobre los níkeles relucientes y engranajes lubricados una mirada amorosa. Era una bella máquina último modelo, regalo de su padrino el día de su santo. Cómo se la envidiaba Atilio Mortó que apenas había podido comprar una moto de medio uso, salida de fábrica hace dos años; lo mismo que Pepe Calzada envidiábale sus raquetas, Jacinto Febre sus zapatos de sport y el infeliz de Graciano Lugo sus guantes de boxeo.

Sonrío satisfecho, soltó el arranque y una epilepsia estrepitosa sacudió la máquina; el latido del motor fue apagándose lentamente en un suave silencio; luego Carlucho trajo de la sala un cojín búlgaro y lo tiró al descuido, como una gran ave muerta, sobre el side-car.

La llevaba hacia la calle con el cuidado de quien conduce una novia, pero al pasar por el corredor, no pudo dejar de detenerse ante el espejo de la sombrerera, a darse los toques finales.

Estaba bien, casi bien.

Retocó la caída abando…

Página de respeto

Los libros, por lo general, llevan una hoja en blanco de primera página. Mire usted qué detalle: se le llama hoja de respeto o de cortesía. Nadie se detiene en ella. Creo que deberíamos hacerlo, tan sólo por un instante. Creo que deberíamos también, mientras vamos leyendo, estar conscientes de que, la primera página de ese libro es una página de respecto, de cortesía. Una página que calla.
No importa el contenido, no importa la materia: todo libro que tenga esa hoja de respeto contiene la poesía. Esa hoja en blanco es la poesía, es la imagen perfecta de una revelación que no puede ser dicha con palabras. Lo que nos excede, lo que nos colma justo antes de la avalancha de las palabras.
Los poetas lo saben. El buen poema está repleto de líneas de respeto. Y un buen libro de poemas abunda en páginas de respeto, de cortesía.

UN TRÁMITE DIFÍCIL O LAS CULPAS DEL AMOR NO CORRESPONDIDO

En algún momento en que leía Un trámite difícil de Javier Ponte Gambirazio, (Pre-textos, 2003) pensé que esa pequeña novela era grandiosa porque nos demostraba claramente, con avasallante crudeza y profunda ternura, lo afortunados que son aquellos que se aman. Y acá es importante el reflexivo se, pues el tema aplica para el amor no correspondido. Una historia protagonizada por tres travestis hace espacio, por supuesto, para la sordidez. Ajeno a la pacatería, el autor busca, encuentra y retrata con acerado humor negro la oscura trastienda del travestismo. Pero también se ocupa, no obstante, del equilibrio, del contrapeso justo, y lo encuentra en la mirada de la comprensión. El autor cala en la humanidad de sus personajes y de allí obtiene el genio de la lengua, la reflexión afortunada y la mirada insólita de la vida. Porque en esa periferia de sus personajes travestis, no puede haber sino una mirada distinta, original, llena de giros inusitados, y de profundo conocimiento de las debac…