La paternidad no me cambió. La paternidad me cambia todos los días.
Aunque dicen que nadie se prepara para tamaño de compromiso, sí es cierto que uno debe dejar la guachafita antes. Si no lo haces, saldrás corriendo al poco tiempo de ser padre. Hay que disponerse para el maestro antes de que el maestro llegue. No cometas el error de hacerlo llegar sin haber cerrado ciclos de vida.
La paternidad me ha llevado a entender cada día más a mis padres, y a quererlos como nunca antes los quise.
Todo padre ha de ser conservador. Un padre conservador es respeto y vida correcta. Un padre liberal sólo criará cuervos que después le sacarán los ojos.
La paternidad me ha llevado a ubicar las distintas fuentes o “chorritos” de la ciudad. Los “chorritos” son para los niños lo más cercano al Dios que todavía ignoran.
Por cierto, los chorritos de las fuentes del CCCT se activan cada 30 segundos. Conocer esto es como tener en mi poder la cifra secreta del Dios de mi hijo. Por lo tanto, la tarea de contar los 30 segundos de esos chorritos es una experiencia mística.
Un padre y un hijo deben andar en interiores en la casa cuando mamá no está. El padre que no haga eso, no le está enseñando a su hijo a ser hombre.
Un padre sí cambia pañales, sí duerme a su muchacho y sí le da besos. Los padres de hoy deben ser tan “machos” como las mujeres lo han sido desde hace siglos.
La paternidad no es jueguito, ni un cliché ni una excusa. Así que deja de andar pensando en pajaritos preñados y cuando tengas tus muchachos, ponte serio, que la cosa no es fácil.
Aunque dicen que nadie se prepara para tamaño de compromiso, sí es cierto que uno debe dejar la guachafita antes. Si no lo haces, saldrás corriendo al poco tiempo de ser padre. Hay que disponerse para el maestro antes de que el maestro llegue. No cometas el error de hacerlo llegar sin haber cerrado ciclos de vida.
La paternidad me ha llevado a entender cada día más a mis padres, y a quererlos como nunca antes los quise.
Todo padre ha de ser conservador. Un padre conservador es respeto y vida correcta. Un padre liberal sólo criará cuervos que después le sacarán los ojos.
La paternidad me ha llevado a ubicar las distintas fuentes o “chorritos” de la ciudad. Los “chorritos” son para los niños lo más cercano al Dios que todavía ignoran.
Por cierto, los chorritos de las fuentes del CCCT se activan cada 30 segundos. Conocer esto es como tener en mi poder la cifra secreta del Dios de mi hijo. Por lo tanto, la tarea de contar los 30 segundos de esos chorritos es una experiencia mística.
Un padre y un hijo deben andar en interiores en la casa cuando mamá no está. El padre que no haga eso, no le está enseñando a su hijo a ser hombre.
Un padre sí cambia pañales, sí duerme a su muchacho y sí le da besos. Los padres de hoy deben ser tan “machos” como las mujeres lo han sido desde hace siglos.
La paternidad no es jueguito, ni un cliché ni una excusa. Así que deja de andar pensando en pajaritos preñados y cuando tengas tus muchachos, ponte serio, que la cosa no es fácil.

