sábado, septiembre 29, 2007
jueves, septiembre 27, 2007
Primerizo antes del fin
Si es cierto que en el momento último de la muerte, pasan ante tus ojos mil imágenes de vida, yo estoy seguro que, por lo menos a mí, no me pasarán los que uno pudiera considerar hitos de vida: el bautizo de una novela, la compra del apartamento anhelado, o la conferencia en un auditorio magno, por ejemplo. No, esos momentos, no serán. Estoy seguro, segurísimo, que ese día transitarán frente a mí, instantes como los de esta mañana, cuando vestí a Joaquín con su ropita deportiva del preescolar, cuando agarré su morralito, cuando salimos del apartamento y él iba diciendo “colegio no, colegio no”, cuando íbamos en el carro viendo el librito donde mi niño me señalaba los colores, cuando llegamos a la puerta del preescolar y la maestra abrió la puerta del carro, lo cargó y él se puso a llorar. “Papá, papá, papá”, decía, estirando su bracito, mientras la maestra se lo llevaba, y yo seguía, sin palabras, la vista al frente, hacia el trabajo, con el corazón partido, primerizo yo de la inmortalidad amorosa.
Semana de la Nueva Narrativa Urbana llama a concurso
La Semana de la Nueva Narrativa Urbana, evento organizado por el Pen de Venezuela, el cual ofrece una muestra de la narrativa emergente venezolana, ya comienza a organizar su tercera edición (prevista para marzo de 2008), la cual tendrá como novedad la apertura de un concurso con el fin de seleccionar los participantes de la misma, para ofrecer más oportunidades a nuevas voces poco conocidas. Las bases que regirán esta convocatoria son las siguientes:
Los organizadores de la III Semana de la Nueva Narrativa Urbana convocan a todos los narradores noveles a enviar sus textos, con miras a la selección de los participantes en esta edición, la cual tendrá lugar entre abril y mayo de 2008, en atención a las siguientes bases:
-El evento, que no es un certamen literario, tiene como objetivo dar a conocer el trabajo de las voces emergentes de la narrativa venezolana, por tanto podrán participar todos los autores venezolanos o extranjeros con más de cinco años de residencia en el país.
-Deberá participar con un sólo cuento inédito, con un máximo de 12 cuartillas a doble espacio (30.000 caracteres sin espacio) . Los autores seleccionados cederán los derechos de sus obras para la primera edición del libro resultante. Los cuentos deberán mantener su condición de inéditos hasta la publicación del libro.
-Deberán enviar sus cuentos (escritos en fuente Times New Roman a 12 puntos con doble espacio), acompañados de un resumen curricular). No se aceptarán trabajos con seudónimo.
-Los trabajos aceptados formarán parte de la III Semana de la Nueva Narrativa Urbana, la cual incluye el recital y el libro resultante. Además del pago de los derechos de autor, no hay premio en metálico para los seleccionados.
-En esta convocatoria no podrán participar los autores seleccionados en ediciones anteriores.
-Los cuentos deberán ser enviados hasta el 31 de enero de 2008, al correo electrónico: anateresatorresg@gmail.com, con copia a htorres@ficcionbreve.org.
martes, septiembre 25, 2007
Helga, Hans y la lotería alemana
Un agradable sábado de primavera, con pajaritos y cielo despejado, Helga amaneció muerta en su cama. Hans la lloró con discreción, con la pena calmada con que se lloran los amores añejos. Después, guardó un silencio digno que no dejaba resquicios para la lástima; y la vida siguió, igual a todos los días, pero sin Helga.
El lunes, Hans se puso su gorrita de pescador y sus lentes oscuros, se calzó las zapatillas, se hizo del bastón y fue a comprar el boleto de lotería de rigor.
El domingo sonó el teléfono de su casa. Hans gruñó y pensó no responder. Quizás era algún conocido que recién se había enterado de la muerte de Helga, y llamaba para darle el pésame. Luego de pensarlo unos segundos, agarró el auricular; total, la gente le estaba expresando su afecto, y él no tenía por qué molestarse.
De sopetón, sin más, una voz alegre y joven le notificó que se había ganado los dos millones de euros que correspondían a la lotería de Alemania. Hans guardó silencio y se limitó a dar las gracias. Su interlocutor, un joven engominado, le informó, con cierto toque de perplejidad en la voz, que pasara a recogerlo a Berlín dentro de tres días, que el premio le sería entregado en un programa de variedades de mucho rating. Hans lo conocía porque solía verlo con Helga; así que volvió a dar las gracias y colgó.
Tal como le indicaron, asistió al famoso programa televisivo. Un animador y dos bellas modelos sajonas se acercaron para hacerle entrega del premio. Hans apenas alzó sus arrugadas manos y respondió:
-No, gracias, no lo quiero.
Un silencio de hospital alemán ocupó todo el espacio, e incluso contagió los miles de hogares donde veían aquel programa. El animador, intentando regresar su amable sonrisa al rostro, le preguntó la causa. Hans, encogiéndose de hombros, respondió:
-Nunca tuve hijos, hace poco murió mi esposa, y yo ya tengo ochenta años. -El anciano hizo una pausa, el animador y las modelos sonrieron expectantes. -Y bueno, seamos prácticos –continuó-, no sabría qué hacer con tanto dinero. No tiene sentido.
-¿Y entonces por qué compró el boleto? -preguntó desesperado el animador-. ¡Eso es lo que no tiene sentido!
viernes, septiembre 21, 2007
5to Seminario Intensivo 6VC
Abiertas preinscripciones desde el 31 de agosto.
QUINTA EDICION DE SEIS VISIONARIOS DE LA COMUNICACION
Durante los días 16 y 17 de octubre el Centro Cultural Corp Group en La Castellana, abrirá sus puertas a la quinta edición del Seminario Intensivo “Seis Visionarios de la Comunicación, 6VC”. La preinscripción se inició el pasado 31 de agosto y estará abierta hasta el 5 de octubre.
Nuevamente seis profesionales venezolanos que se han destacado en su desempeño profesional, estarán exponiendo en Corp Group temas relacionados con producción, creatividad, fotografía, medios alternativos, el arte de comunicar, las posibilidades de la comunicación visual y la imagen como estrategia, entre otros.
Este año estarán presentes, durante dos días consecutivos, la diseñadora gráfica y artista plástico Alexandra Kuhn, el creativo Diego Macellaro, la diseñadora grafica y artista visual Anita Reyna, el escritor y director creativo Fedosy Santaella, el fotógrafo Gabriel Osorio y el escritor y libretista Roberto Echeto.
6VC, Seis Visionarios de la Comunicación, es el seminario pionero de comunicación visual en Venezuela. Fue realizado por primera vez en el año 2002 y desde entonces ha presentado a renombrados profesionales como Santiago Pol, Gabriela Neri, Carlos Zerpa, Alberto March, John Moore, Julio César Aguilera, Alvaro Sotillo, John Stoddart, Carlos Márquez, Mauricio Donelli, Antonio Rojas, Fran Beaufrand, Bobby Coimbra,Jaime Cruz, Héctor Barboza, Oscar Jiménez, Freddy Balza, Jacinto Salcedo, Teddy Thomas, George Dunia, Carolina Lander y Karl Weidman.
Como ya es costumbre, el programa de charlas de 6VC contempla una exposición de las empresas copatrocinantes, las cuales apoyan esta valiosa iniciativa y presentan una variada oferta de servicios, marcas y productos relacionados con el área de la imagen y la comunicación.
Adicionalmente, y como los años anteriores, 6VC apoya la iniciativa de una organización sin fines de lucro. En esta ocasión, la Fundación Kyoto hará una presentación de la labor que realiza en el país a favor del medio ambiente.
El ámbito de la comunicación visual, sin embargo, será el eje central del seminario. El productor general de 6VC, Marco Antonio Páez, señala que los visionarios son destacados especialistas “cuyo trabajo y reflexión en el mundo de la imagen ha dejado una importante huella sobre la cultura visual del país y le brindan a los asistentes herramientas y conceptos claves para no perderse en el dinámico mundo de la comunicación”.
Por esta razón, 6VC es un seminario intensivo dirigido a profesionales y estudiantes de diseño gráfico, publicidad, mercadeo, fotografía y comunicación social, incluyendo diversas especialidades: corporativa, gráfica y artística.
¿Cómo inscribirse?
La preinscripción del seminario se mantendrá abierta hasta el 5 de octubre, inclusive.
Hay dos maneras de formalizar la inscripción:
1.- A través del site www.6vc.com.ve. Para ello es necesario efectuar el depósito en la cuenta ahorros Banesco No 0134 0390 21 3902053947, a nombre de Marco Páez.
Luego, se debe completar y enviar la planilla de inscripción. Como confirmación, al participante se le enviará un código de registro que debe presentar al inicio del evento para recibir el material de apoyo.
2.- Directamente en la taquilla del Centro Cultural Corp Group en La Castellana, de martes a domingo, entre 2:00 pm y 6:00 pm.
Cabe destacar que la segunda etapa de inscripciones es desde el 6 al 15 de octubre.
Para participantes de ediciones anteriores
Como siempre, los participantes de ediciones anteriores -registrados en la base de datos de 6VC- disfrutarán de tarifas preferenciales.
Para obtener más información sobre esta oferta y/o sobre 6VC5, comunicarse a través de los teléfonos: 0212 693 2050 0212 716 7960 0412 732 1468 0412 385 8320
Email: info@6vc.com.ve, http://www.6vc.com.ve/
miércoles, septiembre 19, 2007
A un mequetrefe

Hay que saber esperar
Quedarse mudo
Enrrrrrrroscado
Ahora que entra la serpiente
La miro de reojo
Con las manos en el bolsillo
Ahorco al chuchillo
Pulo las garras
Habla la serpiente mequetrefe
Y yo me recuesto
Veo su sombra en el suelo
Su cola
La piso
Sonrío
Quiere más
Quiere tener más
Se lo nota el ansia
La desesperación vulgar
Del ofidio sin abolengo
Que se ahogue en sus ascuas
Que se le broten los ojos
Que mueva el cascabel
Que se regocije en su maldad
De pelafustán
Yo
Yo tengo sangre azul
De la tierra negra
Yo uso guayabera de lord inglés tropicalizado
Y guardo el silencio
Elegante
De quien ganará la partida
El día menos pensado
domingo, septiembre 16, 2007
lunes, septiembre 03, 2007
Cómo seguir viviendo en tu casa, a pesar de la nueva constitución
Tengo un amigo que está sumamente preocupado por todo el asunto de la propiedad privada en la nueva constitución que se pretende implantar. Mi amigo, que es una de las personas más inteligentes que he conocido, se le ocurrió una idea fenomenal, y yo la subscribo, porque me parece fantástica.
El plan es el siguiente:
Mi amigo pondrá en venta su casa. Pero no se la venderá a cualquiera. Esperará que aparezca alguien del régimen, un testaferro de esos que aparecen con palillo en la boca, rascándose la barriga y con una maleta de real. A ése, mi amigo le venderá su casa a un precio muy bajo, a pesar de la maleta de real del otro. La venderá a precio de gallina flaca con una sola condición: que le alquile un cuarto de la casa. Con el dinero de la venta, mi amigo pagará aquel cuarto, y así, podrá seguir viviendo en su casa… o bueno, en un cuarto de su casa… o bueno, de la que fue su casa. El asunto es no salir de ahí, enconcharse, tener un techo donde vivir.
-Antes de que venga el régimen a joderme la vida –dice mi amigo-, antes de que aparezcan unos soldaditos con algún fiscal de medio pelo, y me metan a vivir como a diez familias de patas en el suelo en la casa a cambio de nada, yo voy a negociar con uno del régimen, y mi mujer, mis niños y mi perro nos vamos a quedar a vivir ahí, aunque sea en el cuarto de servicio, pero ahí nos quedamos. Porque mi casa es mi casa, hermano.
Yo, humildemente, vivo en un apartamento de cien metros cuadrados; pero es mío. Así que ya veré sin consigo algún testaferro con un maletín más pequeño que no le alcance sino para comprar un apartamentico. Pero, ¿me van a decir que el plan de mi amigo no es genial? Siempre hay una manera de joder a los más vivarachos, y para este caso, mi amigo la ha descubierto, ¿o no?
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(Mientras escribo estas líneas en la televisión veo que un grupo de personas intentaron invadir un edificio en horas de la madrugada, cosa que viene ocurriendo hace tiempo, pero esta vez el asunto es más grave, porque se trata de un edificio ocupado. Ocupado, amigos, ocupado).
domingo, septiembre 02, 2007
NO HABRÁ FINAL O ROBERTO ECHETO CONTRA EL MUNDO BADULAQUE
En estos tiempos en que se habla de un cierto regusto predominante por las historias urbanas, No habrá final (Alfadil, 2006) de Roberto Echeto debe ser tomada como la novela urbana arquetípica que señala el camino.
No habrá final gira en torno al secuestro de un par de zagaletones mentales llamados Baba e Ismael, secuestro que además es consecuencia de otro rapto, el de la hermosa Emma. Quizás sea esta actividad, la de la privación de la libertad por parte de la delincuencia, uno de los temas urbano-burgueses por excelencia (perdón por la palabra “burgués”, pero no me queda más remedio), tamizada en esta novela por la mirada particular de uno de los escritores más originales de estos últimos años. Se trata sí, de un secuestro su generis donde abunda un humor amargo, hermoso y al mismo tiempo desconcertante. Y es que No habrá final te arranca una sonrisa desesperada, a veces incluso la carcajada enloquecida de a quien le provoca salir corriendo; la carcajada del neurótico de ciudad.
Roberto nos presenta una novela que podríamos llamar orgánica, múltiple, pero que sin embargo se encuentra sellada a fuego con el metal más pesado de un hábil herrero literario. No habrá final es una digna heredera de las Mil y una noches del siglo XXI venezolano, contada como si fuera el cuento Rashomon (En el bosque) de Ryunosuke Akutagawa, con sus viajes hacia delante y hacia atrás en distintos momentos y desde distintas voces, y hasta con el testimonio de un muerto (al igual que Rashomon) que a la hora de la chiquita no tiene nada que decir porque la ha puesto tan grande que mejor que no hable.
La trama principal de No habrá final se ramifica en más de veinte sabrosas historias, que sólo pueden acontecerle a los venezolanos de nuestros tiempos, nosotros que llevamos a cuestas nuestra desproporcionada, neurótica y tragicómica manera de entender el mundo a través de las calles de Caracas y de cualquier otra ciudad del mundo. No habrá final, tal como dice uno de los personajes en las últimas páginas de la novela es un “gran cuento polifónico y desordenado”, (desordenado sólo en apariencia, como ya señalé).
El autor se muestra aquí como un atento coleccionista de historias, un cronista perspicaz del asombro urbano. En el caos, en la pluralidad, en el acontecer proteico de la metrópolis se combinan los más insólitos, absurdos, hermosos y fatídicos momentos, lugares y personajes. Muchas de esas historias son hermosas, pero también tristes y fatales. No habrá final es eso: una novela fabulosa que nos deja el desasosiego de un país y de un alma nacional ganados al absurdo y a la perdición.
No existe otra manera de contar Venezuela en este instante. El registro de No habrá final se da entre la tragedia y la comedia. No es una novela policial, pero tampoco es una fiesta de risas ligeras. La novela no necesita de un registro, de una etiqueta; va más allá de los géneros. Es la visión particular de Roberto Echeto; son sus lecturas, sus historias escuchadas, es la música académica y el rock, un violín y un mustang; es todo el cambalache de cosas que él ha visto y escuchado en la televisión, en el cine y en la mesa con los amigos. Y es, sobre todo, una declaración de principios, un diccionario de referencias para “esos raros e inesperados momentos que a veces trae la vida”, y que –acoto– cada vez se van haciendo más frecuentes en este país arremetido sin piedad por una gran coz de jumento. Así dice Benito, uno de los secuestradores:
“En los momentos extraños de la vida es cuando se necesitan las referencias, las coordenadas, la latitud y la longitud exactas para saber qué hacer y no cometer ningún desaguisado que termine convirtiéndote en el hazmerreír de la gente (…) Si uno no tiene esa referencia, está perdido, como lo está este mundo badulaque y de moral alfeñique”.Benito, Ciro, Próspero y Rabelais, los secuestradores de No Habrá final parecieran poseídos por los espíritus iracundos de los tres chiflados; de allí su comportamiento estúpido y poco inteligente, que además se encuentra aderezado por un jefe que juega al mal sin querer hundirse por completo en sus aguas negras. Próspero es una especie de Arsenio Lupin tercermundista que no sabe ser malo por completo; y sus tres secuaces van cometiendo error tras error, dominados, ya lo dije, por el espíritu cruelmente tarambana de los Larry, Curly y Moe. Son malos, pero tan tarados que de nada vale que hayan descuartizado cuerpos en una carnicería, porque a la hora del cierre de caja, su propia estupidez los vencerá. Su estupidez, y el amor por la belleza. Porque aquellos a los que llamamos los “buenos”: Baba, Ismael y Otto actúan llevados por su supremo amor a la belleza, a las cosas que aman; su justicia, es la de aquel que lucha contra la desintegración de los bienes supremos de la humanidad, lo único que al final nos salva de la tontería suprema de cualquier idiota jetón que nos quiera hacer daño. Pongamos aquí las palabras de Ismael, el violinista:
“Es curioso: mi violín y el Mustang me despiertan la imaginación. Por eso teníamos que recuperarlos. Sin esos objetos (supongo que Baba sentía algo parecido) era como si me hubieran amputado algo; quizás la parte de mi vida que me permitía vislumbrar la felicidad.”
Sin embargo, uno no llega a identificarse totalmente con los “buenos”, porque llega a tenerle cariño a los “malos”. Llegamos, gracias a la penetración sicológica de la narración, a comprenderlos, a tenerles aprecio. Porque aquellos “malos” quieren lo que todos queremos. Este párrafo fenomenal nos dice muchas cosas al respecto:
“Próspero nos pagaba todos los meses para quitarse –y quitarnos- los problemas que genera la burocracia, el trámite, el ‘pasa por aquí para que te sellen el papel y luego por allá para que te lo firmen y más allá para que te lo avalen’, por eso debemos rendirle tributo a nuestro jefe, a ese prohombre que vino a enseñarnos que la vida de uno no tiene por qué seguir la senda del destino que otros (llámense autoridades, policías, abogados, gobierno y de más larvas abyectas) tranzan para miserabilizarnos la existencia…”
¿Quién no siente empatía por unos personajes que se revelan contra las trampas oscuras y sádicas del poder? Por eso, cuando escribo “malos” y “buenos”, lo hago entre comillas, porque hasta los “malos” en esta novela son héroes pisoteados por los horrores de este “mundo badulaque”.
Una novela que se deja llevar, que está llena de meditaciones agudas, de momentos divertidos, absurdos, desconcertantes y poéticos (con esa poesía delicada y a veces ruda de lo urbano), y de personajes inolvidables que le rinden tributo a los tres chiflados y a los hermanos Marx.
No habrá final, de Roberto Echeto, es un viaje a una realidad tan real que para muchos puede parecer de mentira. Pero si te fijas bien, si estás atento, verás que todo es así, como está escrito en esta novela. Mientras tanto, digo recordando la letra de “Siempre estás allí”, el tema de Barón Rojo que inspira el título: sólo queda seguir, sin esperanzas en un final, y pensando en que los ojos de tus héroes te miran en un afiche de adolescencia, desde la pared del cuarto donde escuchaste por primera vez las mejores canciones de tu vida.








