Disculpen la poca profundidad con que voy a empezar, pero no me aguanto las ganas de decirles que en esta novela hay una redada de burros. Sí, una redada policial, donde los burros no son los policías (aunque pudiera ser), sino donde estos mentados hombres de ley cercan, atrapan, arrinconan a unos burros pensando que atraparán a un brujo fugitivo que se transformó, precisamente, en jamelgo. Nada más cuando conocemos el título del libro, nos nace de inmediato una sonrisa cómplice. Uno dice: “No ya va, acá hay algo que no está bien. ¿Qué carajos tiene que ver un vampiro con una ciudad donde el sol y el calor son parte fundamental de la vida de sus ciudadanos, incluso de noche?”. Con Un vampiro en Maracaibo (Alfaguara, 2008), Norberto José Olivar ha unido mundos aparentemente incongruentes. De allí que su título nos extrañe y al mismo tiempo nos arranque esa sonrisa sabrosa: Los vampiros y Maracaibo son dos mundos contrarios, y quizás por eso, porque son dos mundos de remotísima o nula ...
abierta al mundo desde 2005

Comentarios
Werner Herzog, Klaus Kinski y Judas Priest until death!
Mas bien no hay tiempo que perder...
El Lope de Aguirre de Otero Silva lo leí en la adolescencia tardía, y la verdad no me acuerdo mucho. En mis recuerdos, se me asemeja con la alienación sentida por Kurtz de "Apocalipsis Now", recuerdo que cuando vi esta pelicula no comí chocolate ni cotufas, sino masticando un Parsel. esta pelicula me creo un gran dolor de cabeza..., en fin. Ese ser humano llevaba consigo esa misma ira de Dios y se construyó un mundo a la semejanza de su enorme venganza y odio que se expandió en el salve tupida, creyendo que estaba solucionando una, ja, una injusticia....
La bondad, es un capuyo que no tiene fin.