martes, julio 19, 2011

UN TRÁMITE DIFÍCIL O LAS CULPAS DEL AMOR NO CORRESPONDIDO




En algún momento en que leía Un trámite difícil de Javier Ponte Gambirazio, (Pre-textos, 2003) pensé que esa pequeña novela era grandiosa porque nos demostraba claramente, con avasallante crudeza y profunda ternura, lo afortunados que son aquellos que se aman. Y acá es importante el reflexivo se, pues el tema aplica para el amor no correspondido. Una historia protagonizada por tres travestis hace espacio, por supuesto, para la sordidez. Ajeno a la pacatería, el autor busca, encuentra y retrata con acerado humor negro la oscura trastienda del travestismo. Pero también se ocupa, no obstante, del equilibrio, del contrapeso justo, y lo encuentra en la mirada de la comprensión. El autor cala en la humanidad de sus personajes y de allí obtiene el genio de la lengua, la reflexión afortunada y la mirada insólita de la vida. Porque en esa periferia de sus personajes travestis, no puede haber sino una mirada distinta, original, llena de giros inusitados, y de profundo conocimiento de las debacles del amor. Dice la Cadetera desde el más allá, en el cuerpo de la Circo: «No pretendía una de esas historias que vemos en las películas, ni que una especie de galán gitano me raptara en su caballo. Nada de eso. Simplemente quería saber lo que era besar a alguien que te quiere besar.» Quizás estas líneas resuman gran parte de la intención de la novela, el amor como el trámite más difícil. Si bien ese amor se centra en el mundo del travestismo, no es menos cierto que la idea del amor no correspondido puede ser entendida desde lo universal. La carencia del amor destruye, destruye sobre todo a aquellos que no desean más que amar y ser amados. Estos seres de «identidad distinta», como se hacen llamar ellos mismos en la novela, descubren al lector, tras el maquillaje y el boato, la sinceridad más grande de todas: en el fondo, lo que queremos todos es ser amados. El fracaso del amor es nuestro más grande fracaso.

Asesinato por furia soldadesca, un travesti muerto que habla en boca de otro travesti, un travesti que ganó el miss Universo, un asunto criminal con prepucios y gastronomía, maltrato, rechazo, locura, todo lo insólito, lo abyecto, lo cruel, todo el peso de lo real está presente en Un trámite difícil, y Ponce Gambirazio lo muestra sin tapujos. Sin embargo, la armonía dada por la ternura y la compasión, el insoslayable poder de la belleza de la escritura, de la originalidad de las ideas, hacen de esta pequeña novela toda una obra de arte, un objeto delicado y gracioso que se disfruta palabra a palabra.

viernes, julio 08, 2011

the greatest actor of our time





he's getting fatter and fatter,
almost bald
he has a wisp of hair
in the back
which he twists
and holds
with a rubber band.

he's got a place in the hills
and he's got a place in the
islands
and few people ever see
him.
some consider him the greatest
actor of our
day.

he has few friends, a
very few.
with them, his favorite
pastime is
eating.

at rare times he is reached
by telephone
usually
with an offer to act
an exceptional (he's
told)
motion picture.

he answers in a very soft
voice:

"oh, no, I don't want to
make any more movies ..."


"can we send you the
screenplay?"

"all right ..."

then
he's not heard from
again.

usually
what he and his few friends
do
after eating
(if the night is cold)
is to have a few drinks
and watch the screenplays
burn
in the fireplace.

or
after eating (on
warm evenings)
after a few
drinks
the screenplays
are taken
frozen
out of cold
storage.
he hands some
to his friends
keeps some
then
together
from the veranda
they toss them
like flying saucers
far out
into the spacious
canyon
below.

then
they all go
back in
knowing
instinctively
that the screenplays
were
bad. (at least,
he senses it and
they
accept
that.)

it's a real good
world
up there:
well-earned, self-
sufficient
and
hardly
dependent
upon the
variables.

there's
all that time
to eat
drink
and
wait on death
like
everybody
else.





Charles Bukowski