viernes, junio 17, 2011

De mi madre analógica



«…y ahora con las laptops es peor.
Salen, se las llevan,
llegan a un lugar, las abren
y se sientan
dentro
de sus laptops.»

sábado, junio 04, 2011

Libreta cuántica




Hoy mi madre me trajo una libreta
que ya daba por perdida. Invisible desde
hace meses en la casa que dejé a los 17 años.
No le pregunté donde la había encontrado,
seguro que se hizo carne a la sombra de un clóset,
debajo de una almohada, entre dos cobijas.
Nada de especial tiene la libreta,
notas de congreso, razones de la prosa,
ni un solo dibujo.
Igual la abrí, buscando en ella lo que ahora soy.
Como si las rayas del pasado pudieran
mostrarme los rastrojos, las migajas,
las piedras abandonadas por Deucalión. Pero no,
se trata apenas de una libreta que se detuvo
justo a la mitad de sí misma. Justo
donde los cobardes se regresan,
y donde medita un instante
el poeta,
para luego lanzarse al suicidio del lenguaje
y volver resucitado (el lenguaje, el poeta).
Allí, frente a la luz negra
de las páginas en blanco,
las páginas que esperan,
las páginas que muerden.
Allí, donde yo
también me detengo, sin saber si dar el salto
dentro del salto que ya di.