
Este cadáver tatuado
de poemas heridos,
tachados.
Este espejo sin máscara,
esta máscara sin poderes,
estas piernas rotas,
amputadas,
dolorosas
como fantasmas.
Este cuerpo sin utopías,
sin la aventura del mandala,
este cuerpo que se descompone,
que se arruga y se vuelve flácido
en su tristeza, este cuerpo
que ya no está vivo,
pero tampoco muerto,
sin el presente
de su otro cuerpo,
su amor.
1 comentarios:
"Ese espejo sin máscara, esta máscara sin poderes", el cuerpo de la mujer puede darle poder, pero es efímero, se estropea muy pronto...
Un saludo.
Publicar un comentario