domingo, julio 11, 2010

Zapping



Quien dice que la televisión no sirve para nada, sigue repitiendo in- sensatamente los mismos prejuicios de hace un montón de años, cuando no existía el cable. Se trata apenas de un repetir arcaico que en su discurso de alta cultura (o de la cultura que sea, porque he visto a unos cuantos burrotes decir tal cosa) excluye con ignorancia. Con todo seguridad, quien dice esto nunca ha visto o pretende no haber visto Discovery Kids, HBO y sus magníficas series Los Soprano, Mad Men, True Blood o Mandrake; Cinemax o Max y sus ofertas de películas internacionales, de autor, independientes, de festivales; las series de fantasía Lost, Fringe o Doctor Who; las series de humor The Big Bang Theory y Los Simpson. Con todo, si se me ponen muy protestones, los dejo con Film and Arts o History Channel. Y si perduran en la negación (no me cabe duda de que lo harán), pues bien por ellos; que sigan estornudando sobre las alergias de su soberbia. Yo, que no soy un Quijote iracundo, sólo quiero contarles que ayer me puse a hacer zapping, así como se hace zapping, sin muchas ganas o más bien fuerzas de concentrarme en nada específico, y de este modo hice un magnífico descubrimiento combinatorio dado por el azar (gracias Bretón, gracias Rodari). Tal experiencia me hizo ver un mecanismo de generación de magníficas historias. Mundos remotos, ideas, imágenes y palabras extrañas que se superponen en nuestra mente como representaciones surrealistas y que cuentan historias que no necesariamente tienen que hacer una lógica en nosotros. Son historias contadas desde los discursos del zapping, sin más. No hay que articularlas, no hay que escribirlas, no hay que filmarlas, tan sólo disfrutarlas tal como nos llegaron. Sólo hay que estar atento, dispuesto a encontrar la maravilla.

Ayer en la noche, por ejemplo, estaba yo acostado en mi cama, haciendo zapping, y así, sin más, me encontré concatenado por las siguientes escenas en distintos canales, no importa ya cuáles:

Una chica rubia (y humana) le dice a una negra muy bonita (y humana): «Tus sospechas hacia esos vampiros demuestran un desagradable actitud racista». La negra abre la boca, la mira asombrada, va a responder y entonces…

ZAPPING

Un hipódromo, griterío sobre las gradas. Un hombre calvo y de buen ver va caminando con los pantalones abajo sobre la pista. Viste traje elegante de la cintura para arriba. Pero el hombre no va sólo. El hombre va cargando a una mujer desnuda, tal como si ella fuera una carretilla. La mujer, según se entiende, pareciera estar enganchada al hombre a través de los órganos sexuales. Es decir, aquella es una especie de coito público en el medio de la arena de un hipódromo. Sobre el cuerpo del hombre y de la mujer, allí donde se conectan, hay recuadros gruesos y borrosos, indicadores de censura. Ahora los caballos salen a la pista. Comienza la carrera. El público en las gradas grita aún más. El hombre y la mujer se tiran al suelo. Él se mueve sobre ella; definitivamente, están teniendo sexo. Los caballos saltan sobre la pareja. Primer plano de la cara de la mujer con los ojos y la boca muy abiertos. Está asombrada. ¿De qué? De las enormes partes del caballo (sin recuadros de censura) que justamente en ese momento salta sobre ella (en cámara lenta, claro está)…

ZAPPING

Una anciana le pregunta a una joven vestida de novia: «La veo muy arreglada, ¿a qué se debe?». La novia le responde: «Me voy a casar». La vieja pregunta: «¿Y su novio lo sabe?»

Con estos tres momentos me basta (¿a usted no?) para reafirmar que la televisión de nuestros días es una maravilla. Y en el modo zapping (todo esto lo digo en serio, ¿okey?) veo una posibilidad de entretenimiento distinto, conectado profundamente con el inconsciente.

El entretenimiento del zapping,
la creatividad del zapping,
el cine del zapping,
la escritura del zapping,

zapping = arte.

1 comentarios:

the goddamn devil dijo...

jajajaja sublime master...
solo le comento, la segunda escena es de una de las peliculas mas hilarantes que he visto en mi vida Crank 2 con Jason Statham y Amy Smart, lastima que hiciste el zapping antes de aparecer el hombre con la manguera de bomberos, porque no te voy a pedir que te quedaras al final...
y bueno el zapping fue el inicio de la tele como nos da la gana, ya que si no nos dan buenos programas podemos tormar parte de programas malos y combinarlos a nuestro gusto, mayor libertad imposible
saludos muy bueno