No pensaba escribir nada sobre Adriano González. No sé, sentía que no tenía nada que decir, que nada diferente iba a aportar al desfile de halagos, odas, elegías y panegíricos, redactados algunos por aquellos mismos que, mientras vivía, dijeron estar hartos de los sumerios de Adriano y se mofaron de sus borracheras. Pero revisando mis notas para las clases de post-grado, me conseguí con una maravillosa frase que le escuché cuando fue mi profesor en la Central. Una frase sublime que me atrevo a poner entre comillas, aunque estoy seguro que no era así exactamente (era mejor). Una frase que es un duro trancazo para todos aquellos que creen que escribir y crear es cualquier cosa, e ignoran la lectura como base fundamental de estos procesos. Sin más, la frase del maestro Adriano:
“El primero que dijo tus dientes como perlas, era un genio; el que ha repetido esto hasta el cansancio es un idiota”.
Adriano Gonzáles León en una clase de Letras en la UCV.



8 comentarios:
Bróder, ojalá y lograra recordar dónde vi escrita esa magnífica y poderosa frase (yo, y mi mala memoria, no sé porqué siempre olvido escribir sobre eso), lo cierto es que más acertada no pudo estar. Lo de la lecura como base fundamental también. Confieso que soy un lector desordenado y algo perezoso pero, no dejo de hacerlo ya que eso es parte de mi dieta diaria para mantener la imaginación fuerte y sana. En cuanto a Don Adriano, es verdad, ¿qué más se puede decir?, quizás quienes tuvieron la suerte de compartir una borrachera con él...
Querido Lémur, a lo mejor la recuerdas de algún taller de creatividad.
¡Excelente frase! ¡Poderoso Adriano al decirla!
No digo más.
Jefferson.
Jé! Sí, creo que alguna vez asistí a uno, si mal no recuerdo. Ahora toca recordar quién lo dictó...
Sólo puedo decir: mi entrañable y querido profesor...demasiado entre muy pocos.
Besos.
Adriano siempre fue genial y por esa genialidad, la mezquindad se afincaba en su afición por el vino, sus sumerios, etc... El se merece todos los homenajes que se le hagan y que se escriban todas las memorias que hay de anécdotas suyas. Esta frase en sí es toda una clase de literatura.
Estas semanas he estado pensando en Adriano, en el profesor, en el apasionado por las letras, por los libros... Leyendo los textos sentidos y también los del compromiso.
Entre tantas bondades, sólo me he quedado con el recuerdo de un día en que entré a una de sus clases en la UCV y cuando me preguntó mi nombre le dije:
- No, profesor. Sólo soy oyente, si puedo...
Y él, con su voz ronca y su sentido del humor, me contestó:
- ¿Oyente? Curioso nombre... -y siguió- ¿puede? Puede. Mucho gusto, yo soy Lector.
Y eso era. Con pasión.
Desde entonces, lo recuerdo siempre con una sonrisa, que él mismo me regaló.
Gracias, Fedosy, por la frase de Adriano.
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