miércoles, julio 11, 2007

EJERCICIOS DE IMAGINACIÓN





Quizás algunas personas pensarán que leer no sirve para nada. Dirán que ahora existen la televisión y el cine, que eso de leer ya “pasó de moda”, como si la lectura hubiera estado de moda alguna vez.

Tratemos un momento de imaginar que pasaría si no existieran los libros (y como consecuencia, tampoco los lectores o la lectura).

Fíjate, hace muchísimos años, cuando no existían los libros, los hombres debían aprenderse de memoria todos los conocimientos que existían, que era bastantes, aunque pocos, comparados con lo que hoy día se sabe. Algunas de estas personas que se aprendían todo de memoria, eran como bibliotecas ambulantes: sacerdotes, hombres sabios o chamanes de las comunidades donde vivían.

Parte de su trabajo, era trasmitirle, antes de morir, todos sus conocimientos a otras personas, que a su vez se convertían en las memorias, o bibliotecas ambulantes de sus pueblos.

Pero imagínate, el hombre siempre anda aprendiendo y descubriendo más y más cosas. Y, por otro lado, el conocimiento que pasa de una generación a otra, es muy posible que se vaya modificando con cada persona que lo va adquiriendo. Es como aquel juego que consiste en que una persona le dice al oído a otra una frase como “mañana correré mil kilómetros hasta mi casa”, y esta persona a su vez debe decirle la misma frase al oído a otra y así con, digamos, unas siete personas más. Al final, la frase que resulta de este entretenimiento es muy cómica, totalmente diferente a la original, algo así como “la tela de araña que compraré tiene diez mil kilómetros hasta en la sala”. En este caso se trata de un juego, y es divertido, pero cuando hablamos de conocimientos importantes para un grupo de personas, la información no debe cambiar.

Gracias a la aparición de la escritura y los libros, el hombre ha podido almacenar todos sus conocimientos. Imaginemos que Isaac Newton no hubiese tenido unas hojas a mano para escribir la teoría de la gravedad, y que no hubiese publicado el libro que la explicaba. Quién sabe qué creeríamos lo que es hoy día la gravedad. Quizás diríamos algo así como: “Un tal Isaías Pulpo dijo que la gravedad es esa fuerza que hace que las mandarinas floten en el aire cuando uno está dormido debajo de un árbol”. O “la gravedad es cuando uno está muy enfermo, es decir, cuando uno está grave”.

Por medio de la lectura los hombres pueden conocer lo que dicen esos libros, y así el mundo avanza. Si esos conocimientos no estuvieran almacenados, y si no pudiéramos leerlos, estaríamos en la edad de las cavernas, metidos en una cueva pasando frío.

Así, la persona a la que no le gusta la lectura, y piensa que eso no está de moda, o que ya no se necesita, esa persona, es como un cavernícola mental, y siempre se quedará en el mismo sitio, es decir, no avanzará, no tendrá futuro.

8 comentarios:

nano dijo...

... no fueron los judios quienes inventaron la historia? ...

... no fueron ellos los que inventaron la necesidad de la palabra? ...

... no fueron ellos los que nos enseñaron a leer? ...

... muy buen post ...

Mil Orillas dijo...

Isaías Pulpo...?

jeje!

Buen post, Fedosy.

Me gusta pensar que si el gran manganzon hubiera leído (leído de verdad, un ejercicio real) las cosas sería muy diferentes.

beso!

Javier Menéndez Llamazares dijo...

De hecho, es curioso que, cuanto más tecnológico se vuelve el mundo, más leemos: ¿qué se hace si no en internet, o con los SMS de los móviles?
Un blog muy interesante (no diré "chévere", porque aparte de no saber exactamente qué puede significar, me da que no te gusta mucho el adjetivo).
Saludos.

Pablo J. Fierro C. dijo...

"Así, la persona a la que no le gusta la lectura, y piensa que eso no está de moda, o que ya no se necesita, esa persona, es como un cavernícola mental, y siempre se quedará en el mismo sitio, es decir, no avanzará, no tendrá futuro".

Me gustó la forma clara como se explicó todo, sólo que pareciera que se necesita ser intelectual o culto, o lector para tener futuro. ¿Es la indigencia tener futuro? ¿Tuvo o no futuro el escritor valenciano Luis Augusto Núñez a quien, tras más de veinte años de muerto se le recuerda por haber escrito uno de los más importantes libros de la cultura carabobeña?, ¿Son "cavernícolas mentales" las miles de madres que sin mucha lectura han levantado dignamente cuadros de hijos, o los comerciantes exitosos que sólo leen sus libros de contabilidad, o los profesionales que no les gusta la literatura ni la filosofía, y por esa razón eligieron carreras más científicas?, ¿Tiene futuro Oswaldo Guillén? ¿De tenerlo, lo tiene por gran lector?, ¿Es Madonna un vivo ejemplo de como las múltiples relecturas del Quijote optimizan las cualidades vocales, la estética corporal y el sexapeal?...

Fedosy dijo...

Señor Pablo:

Entiendo sus inquietudes. El texto que presenté es la introducción a un libro más largo sobre la lectura. Por si vuelve por estos lados, le dejo acá otros párrafos que tienen que ver precisamente con sus interrogantes. Quiero, igualmente destacar, y con todo respeto, que en el texto que está como post y que usted comenta, no he dicho que hay que ser intelectual o culto. Digo que hay personas que dicen que "leer pasó de moda", y en torno a ellos gira mi escrito.

De todos modos, le dejo acá el otro texto del que le hablo:

"¡AHORA COMO PREGUNTA! ¿LEER ES DIVERTIDO?


Lo es, pero no siempre.
Vamos a estar claros, diversión se relaciona con correr, saltar, bailar, reír a carcajadas, o con ir al cine. ¿Pero qué tan divertido puede ser estar sentado en una silla o acostado en un sofá mirando un libro lleno de letras?
Tampoco leer tiene que ser, como dicen por ahí, “un viaje maravilloso”.
¿Un viaje maravilloso a dónde? Si una noticia en el periódico nos cuenta que anoche llovió y se cayeron muchas casas en el cerro, ¿estamos haciendo un viaje maravilloso?
Leer nos puede servir para muchas cosas.
Nos puede servir, por supuesto, para hacer un viaje maravilloso si estamos leyendo un increíble libro de aventuras donde hay dragones y duendes, y también para sentirnos descansados y hasta para divertirnos cuando nos convertimos en lectores asiduos, permanentes, constantes. Pero la lectura también puede servir para informarnos, y para realizar un trabajo, para sacar buenas notas y hasta para ganar dinero.
En estos últimos casos, tengámoslo presente, a veces la lectura no está necesariamente ligada a la diversión del momento. Quizás luego, cuando saquemos la buena nota o ganemos el dinero, entonces podamos tener grandes satisfacciones y divertirnos, pero, de entrada, leer un montón de libros sobre el cuerpo humano, mientras afuera los demás juegan pelota, no tiene por qué ser divertido. Pero considera esto, considéralo muy bien: quizás los que están jugando en el campo, se están divirtiendo hoy, por unas horas, pero es posible, que mañana tú te diviertas más que ellos, y no sólo por unas horas, sino durante días, meses, años. ¿Y por qué? Porque tú leíste, porque tú estabas haciendo un trabajo que quizás de primer momento no te gustaba mucho, porque tú estabas estudiando, y ahora, un tiempo después, ya con un buen trabajo, ya con una casa, ya con un conocimiento de las cosas de la vida más profundo y cierto, estás mucho mejor que aquellos que no leyeron, que no estudiaron, pero que tampoco se convirtieron en grandes peloteros, aunque estaban jugando pelota. Así de sencillo.
Mañana, es decir, en ese espacio de tiempo que llamamos futuro, tú podrás ver los resultados del tiempo que INVERTISTE estudiando. Y no es que los niños no deban jugar béisbol. Nadie ha dicho eso. Quizás un niño que leyó poco en su vida se convierta después en ese gran pelotero y llegue a jugar en las Grandes Ligas.
Lo importante aquí no es tomar como excusa que quieres ser un gran pelotero porque no te gusta o no sabes leer. Lo importante es leer y también jugar pelota, para poder decidir después, más adelante en tu vida, si quieres ser pelotero o seguir algún otro camino que te hayan mostrado tus lecturas, o recorrer ambos caminos, ¿por qué no?
En fin, y volvemos al principio, no nos dejemos llevar por esa idea simple de que leer es solamente divertido, y que como tal, los maestros, los padres y hasta los mismos niños deben asumir la lectura como un acto que no trae consigo ninguna obligación, o nota alguna.
Esa es una idea que encontramos con frecuencia: “no, no obliguemos a los niños a leer, no le pongamos nota a las lecturas, hagamos que ellos piensen que leer es solamente divertido”.
Como si leer entonces no requiriera esfuerzo, como si fuese cualquier cosa. Y entonces nos preguntamos: si leer es cualquier cosa, ¿para que leer? Es como si pensáramos que el béisbol, porque es divertido, entonces es cualquier cosa, y por eso nunca entrenaste, nunca fuiste a una escuela de béisbol, y nunca aprendiste a lanzar o a batear como los mejores, y por lo tanto, no llegaste a las Grandes Ligas.
Así, tomando en cuenta que leer no es cualquier cosa, es recomendable considerarla una actividad que requiere práctica y dedicación, y que sí puede llegar a ser una actividad placentera, debido a ese viaje maravilloso del que se habla, y por los beneficios que te puede aportar a ti y a los que te rodean. Leer puede llegar a ser divertido y placentero, pero sólo si asumes la lectura como algo serio. Parece una idea un poco loca, pero es así.
Ah, y para finalizar, es importante dejar en claro que es tan bueno leer como jugar pelota. Y también es bueno ver televisión e ir al cine. Nunca dejes de ver televisión o nunca de ir al cine. Cada actividad tiene su tiempo. No se trata de que dejes todo por la lectura. Se trata, como ya habrás comprendido, simplemente, de leer, porque QUIERES leer. Porque te gusta leer."

Pablo J. Fierro C. dijo...

Bien, estimado Fedosy...
en primer lugar agradezco su atenta y pronta respuesta.
Voy a comentar con brevedad y con recíproco respeto sólo la primera parte de ésta. Leeré el resto del texto con más calma.
sólo creo, en todo caso, que no hace falta calificar a alguien como "cavernícola mental" por sólo opinar que leer pasó de moda.
Gracias por su amplitud.

Yo dijo...

No sólo de la lectura nos hacemos. También de la música, de la risa, del compartir, del baile, y pare usted de contar. Creo, con total honestidad, que es tan cavernícola aquel que piensa que la lectura no podrá aportarle algo, cómo aquel que cree, que solo a través de la lectura, se construye una persona. Nuestro "querido presidente" lee mucho. Y no por eso, deja de ser un cavernícola mental. Evidentemente leer no te salva de eso. ¿no te parece?

Fedosy dijo...

Copio el último párrafo del texto que puse arriba:

"Ah, y para finalizar, es importante dejar en claro que es tan bueno leer como jugar pelota. Y también es bueno ver televisión e ir al cine. Nunca dejes de ver televisión o nunca de ir al cine. Cada actividad tiene su tiempo. No se trata de que dejes todo por la lectura. Se trata, como ya habrás comprendido, simplemente, de leer, porque QUIERES leer. Porque te gusta leer."

Saludos.