
Año 2007 (aunque podría ser el 1984 de Orwell):
Telésforo agarró las llaves y abrió la puerta. Luego la finalizó (la puerta) al pasar. Luego se dio cuenta de que se había olvidado las llaves del carro, y volvió sobre sus pasos. Abrió la puerta, y entró. Al pasar, cesó la concesión de la puerta, pues la delincuencia está muy fuerte, y hay que no renovar las concesiones de cualquier puerta por las que uno pase, así sea por escasos minutos que uno esté en el sitio. Buscó en su cuarto. Por encima no las vio. Abrió la gaveta de su mesita de noche, no encontró las llaves. Decidió no dejar abierta la mesita de noche, y la finiquitó. Luego fue hasta su clóset. Lo abrió. Uno de los entrepaños estaba ocupado por sus efectos personales. Allí consiguió las llaves. Las tomó y clausuró la puerta del clóset. Salió a la sala y fue directo a la puerta de salida. La abrió, pasó, y sin mayor contemplación no renovó la concesión de la puerta, pasándole las llaves, eso sí. Caminó por el pasillo, hacia el ascensor. Al bajar la mirada, vio con horror que tenía bajado el cierre del pantalón. Se detuvo, dio termino a la apertura de su cierre. Siguió caminando. Eso es todo.


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