
Amigos:
Se dice de todo en esta calma del mar de los sargazos que es nuestro país luego de la contienda electoral. Los rumores, las teorías, los correos van y vienen. Si les soy sincero, no sé que pensar. Carezco de la seguridad, el temple, la tranquilidad analítica o la madurez de otras personas a las que admiro con envidia asesina. Yo siempre he sido insustancial, poco dado a las opiniones, temeroso de darlas. Prefiero escuchar, prefiero dejar que se filtren en mis grietas las palabras de otros, y después decantar. Sufro de la indecible lentitud de los pensamientos. Si me apuran, pestañeo, gagueo. Quizás por esto, amigos, yo no sé qué pensar sobre todo lo que pasó. Debo confesar que sentí algo raro en el ambiente el 3 de diciembre, que sentí en cierto momento que algo no andaba bien.
Hay como un gran silencio que grita. Esa es la sensación que tengo, y no me la puedo sacar de encima. En todas partes, y digo en TODAS partes, por encima de las fronteras que nos han querido imponer.
Siento que a mis palabras les responderá una gran carcajada desde el fondo tapiado de las verdades, siento que nos miran, que nos leen y nos escuchan desde una silenciosa oscuridad donde la realidad ha sido substituida por el juego de las trampas, las conveniencias y los intereses. Que no somos más que los monigotes de los poderes, de TODOS los poderes.
Acá mi punto: la cosa no está bien. Y esto no es ningún secreto, pero vale de reflexión.
Si vivimos con estos rumores, si vivimos con esta incertidumbre, si dudamos, si tememos, la cosa no está bien; y mucho menos, si vemos cómo ahora algunos se han alzado sobre las montañas del mundo con las piedras en las manos. Ahora se tiran a la calle, se le atraviesan a los autos, y miran con odio retador, pendenciero. Y es que quizás esta sea la razón del silencio. Todos callan por temor a que empiecen a gritar, a golpear, a asesinar los que están llenos de odio. Odio triunfante, odio perdedor.
Algo pasa, no hay concordia, no hay armonía, una electricidad maluca flota en el ambiente. La violencia pende sobre nosotros como una espada de Damocles. La violencia y el odio que muchos, de parte y parte, han invocado, y que ahora tienen allí, titán atroz resoplando en el laberinto de sus errores.
Creo que Rosales se portó a la altura a la hora de la chiquita. Ese momento fue cumbre para todos. Ese momento, manejado de un modo erróneo, hubiera llenado de sangre la calle. Creo también que Rosales dio una lección de ética, de civismo, de política. No vociferó, no invocó la furia de la sangre. Chávez, por su parte, no necesitaba más que salir al balcón del pueblo, y alzar los brazos, como los alzó muchas veces Carlos Andrés.
Con rumores o sin ellos, quiero pensar que Rosales y su comando aprendieron de los errores del pasado. Y esas palabras, posteriores al primer boletín, esas palabras de reconocimiento que llamaban a la tranquilidad, esas palabras equivalen al “por ahora” aquel famoso.
Quiero pensar que en ese instante, Rosales recibió una iluminación. Quiero pensar que se les prendió el bombillo a sus asesores. “Coño, por aquí es la vaina, esto es lo quiere la gente: paz e inteligencia".
No nos dejemos llevar por el llanto de las sirenas. Sí, el llanto en esta oportunidad, un llanto que es igual de corrosivo que el canto, y que igual nos lanza al abismo de la locura.
Sigamos hacia delante, pero lúcidos, sigamos.


10 comentarios:
Gracias por tu paz y por supuesto, inteligencia.
Muy bueno lo que escribiste, creo que antes nos miraban menos o nos vigilaban menos.
lúcido!
Eso de que nos miran me da una angustia ho-rri-ble. Hasta Madrid llegan esas miradas. Lo he dicho otras veces. Cuando oigo el acento por aquí cambio el mío. Cuando en el colegio de Adrián veo carros con banderitas cuento las estrellas. Nunca me da tiempo. Y vivo aterrada. Sí, tan lejos el miedo.
¿nos queda otra?
Hoy vi un caso de esos patéticos en la ciudad. Un hombre absolutamente borracho gritando por la ventana del carro y llorando, le preguntaba a la gente que pasaba por allí: - ¿donde están los chavistas celebrando, dónde, dónde?, y seguía gritando, se metía con la gente, le preguntaba -¿usted, usted , señora, usted votó por Chávez?..
Tenía tanta razón, pero no puede haber ninguna razón, no la hay, para dejarlo a uno tan en ridiculo. Creo que no se debe emborracharse así en estos días.
No tiene nada que ver con tu historia triste y verdadedera, Fedosy. Yo pienso lo mismo, dichoso tú como lo dices. Los sufrimientos se aminoran con tus palabras. Una esperanza ver que en el mundo está Fedosy.
Amigo Fedosy, siento contradecirlo, usted está muy lejos de ser "insustancial", su mensaje es de una profundidad inigualable, demasiado hermoso, muy sustancioso. ¡Lo felicito sinceramente! Hay que seguir adelante generando consciencia.Cabina, nos quedan grandes luchas por delante,jamás te rindas.¡tengamos valor y fe inquebrantable en Dios! Saludos a todos.
Sigamos.
Impresiona leer en tu texto lo que transita en nuestros túneles interiores, oscuros pero buscando la luz. A mil orillas le dije que estaba pensando ahora más que antes, y en ese momento en el que mencionó a Platón me di cuenta de que no era el cerebro el que más estaba pensando, sino el espíritu, la percepción, el olfato animal, el sexto sentido... Sí, algo denso y gomoso se siente en el aire. Como dice Miguel Bosé, "Tiempo al tiempo, entenderás... Entenderé".
Ganó Rosales, de eso estoy completamente seguro
Chávez con su equipo voltearon la tortilla y dieron una buena jugada electrónica para aparecer como ganadores…
Todos nosotros sabíamos que esa trampa la iban a hacer.
Todos los resultados emitidos extraoficialmente daban cuenta de cómo iba ganando Rosales con una evidente ventaja..
El Cufan no quiere reconocer la victoria de Manuel
Hugo Chávez ni su equipo quieren aceptar su derrota
Todos sabían que un escenario extremadamente violento surgiría si se hablaba del fraude que ya tenían montado.
La gente se volcaría a las calles a reclamar, a cobrar, a pelear su voto.
Pero esa misma gente en las calles iban a ser masacradas por el ejército
Entonces Petkoff, los de Primero Justicia y el mismo Rosales hablan con los militares.
Chávez habla entonces también con el alto mando militar al ver que está perdiendo
De pronto como sacado del sombrero de Mandrake el mago… Zasssss!!!
Vienen los del CNE y… dicen que Ganó Chávez
Y Rosales reconoce públicamente el triunfo de Chávez.
Esto de verdad nunca lo imaginé…
A Rosales reconociendo públicamente el triunfo de Chávez.
Algo anda raro, hermano, en eso estamos de acuerdo. Y seguiremos porque hay que seguir, en eso también estamos de acuerdo. Y seguiremos además porque en el caldo de la rareza para nosotros se sazonan buenas cosas.
Abrazo
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