sábado, noviembre 04, 2006

Nuestra insólita Caracas





"Eran como las tres... tres y media de la madrugada, y yo venía de estudiar en casa de unos amigos en Macaracuay. Iba por la Río de Janeiro más a o menos a la altura de dónde está Supercable. A lo lejos, me pareció que había alguien parado sobre la isla, justo donde está el semáforo. Pensé que era el cansancio de mis ojos, pero a la persona la rodeaba un brillo como verdoso. Al aproximarme, vi que se trataba de un fiscal de tránsito. El hombre me hizo señas para que me detuviera, y así lo hice. Luego, el hombre giró y comenzó a mover la mano, como dando la orden para que los carros que venían en sentido contrario avanzaran o los que tenían que cruzar frente a mí lo hicieran. Todo esto, a esa hora de la noche me resultó muy extraño, pues el único vehículo allí presente era el mío. Pasados unos minutos, el fiscal de tránsito me indicó, tocando un silbato que no sonó, y moviendo los brazos, que podía avanzar. Así lo hice. Una vez que lo rebasé, es decir, apenas unos segundos después, volteé a mirar por el espejo retrovisor. El fiscal ya no estaba en su sitio".

(Este relato nos los contó Jorge Cáceres de 29 años. Jorge jura que ya no transitará más por la Río de Janeiro a esas horas. También nos dijo que durante varios días, pasado el suceso, tuvo que tomar lexotanil para poder dormir).

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Las tres de la mañana, son insólitas, Jorge es insólito, la juventud es insólita. Por su puesto nuestra isólita Caracas.

Victorian Spinster dijo...

Habra que solicitar que regrese aquel programa narrado por Sr. Porfirio Torres en la Radio Nacional. Con este regimen han prosperado los cuentos goticos...

gustavo valle dijo...

Ya son cuatro los fiscales de tránsito que son arrojados al Guaire en horas de la madrugada. Se presume que el asesino de mendigos ahora le ha dado por matar fiscales.

Cereza plateada dijo...

Me dijo mi amiga, que ese eras tu. Nunca te he visto. Una camisa a cuadros, manga corta, de espalda, y donde Fito.
Lo mas cómico es que en ese momento le estaba hablando de tu blog.
O tal vez, era un fantasma más.

Fedosy dijo...

Ese era yo.

Juan Carlos Chirinos dijo...

muy bueno, da miedo y todo el cuento... te dejo en mi blog un susto que me llevé una vez y que convertí en cuento...
hard

Fedosy Santaella dijo...

Dale, Juan Carlos, lo reviso.

Así estamos en este país de fiscales fantasmas.

(Cualquier parecido con la realidad...)

Anónimo dijo...

creo que podria ser un extraterrestre o una mona de padre y sr mio